Bye Bye Gates

La mayor firma de software comienza un proceso de cambios luego de la salida de su principal figura. Cuáles son los escenarios posibles para la compañía
Este lunes 30 de junio comienza una nueva etapa simbólica para Microsoft, la mayor compañía de software del mundo. Su principal figura, el multimillonario Bill Gates, uno de los cofunddadores de la empresa de Redmond, se alejó el viernes formalmente de la conducción de la empresa para dedicarse a las causas filantrópicas.
La partida de Gates no se da en una buena época para la firma estadounidense. Pese a los récords en la Bolsa, el viento sopla cada vez desde nuevas direcciones contra Microsoft en la era de la Web 2.0.
Puntos Importantes
- Microsoft obtiene la mayor parte de sus beneficios de miles de millones de su sistema operativo Windows y de sus productos Office.
- La firma se enfrenta a desafíos nuevos que le plantean varios rivales, y que podrían ejercer un efecto negativo sobre el historial de la empresa.
- La compañía registró un volumen de negocios anual de 52.000 millones de dólares el pasado año y actualmente emplea a unas 80.000 personas en total.
Tras 30 años de una influencia determinante en la historia de la empresa, la retirada de Gates deja un gran vacío y lanza al aire la gran pregunta sobre el futuro de la empresa: ¿Habrá un ‘Microsoft 2.0’ sin Gates? ¿Cómo será?Como una mantra, los ejecutivos de Microsoft repiten que la empresa continuará su curso sin cambios a partir de hoy. “Aunque Bill reduzca su tiempo en Microsoft, su influencia sobre la empresa nunca disminuirá”, se dice oficialmente desde Redmond. Para muchos programadores de la propia casa, Gates es todavía un ejemplo iluminador, y su opinión se toma como medida para casi todas las innovaciones de la empresa.
Aunque su sucesión hace tiempo que se arregló, la pérdida de Gates (en la foto inferior, junto a Paul Allen, uno de los cofundadores de Microsoft, y las primeras PC de IBM, el 19 de octubre de 1981) no será un hecho insignificante. “Un Microsoft sin Gates está en camino de convertirse en un Microsoft sin rumbo -al menos a corto plazo”, comenta Maria Jo Foley, experta en la empresa, en su libro ‘Microsoft 2.0’.

Desafíos nuevos
Aún hoy, Microsoft obtiene la mayor parte de sus beneficios de miles de millones de su sistema operativo Windows y de sus productos Office. Sin embargo, al contrario que hace cinco o seis años, la firma se enfrenta a desafíos completamente nuevos que le plantean varios rivales, y que podrían ejercer un efecto negativo sobre el historial de la empresa.
Después de las fracasadas conversaciones de fusión con Yahoo, el objetivo de acercarse a Google, líder del mercado en el negocio de la publicidad en línea, se ha vuelto a alejar. Con razón, empresas de Internet como la misma Google hacen la competencia al gigante de Redmond desde hace algún tiempo ofreciendo software de oficina gratuito en la Red.
Entre tanto, cada vez son más las voces que anuncian el fin del software al estilo tradicional (empaquetado) para los próximos años. Nuevos proveedores, como SalesForce, que ya no venden las aplicaciones de software en paquetes ni dan las correspondientes licencias, sino que las suministran como servicio a través de la Red, han cosechado un éxito considerable en tiempos recientes.
El gabinete de estudios de mercado Gartner vaticina para este tipo de “software como servicio” antes de 2011 una tasa de crecimiento de 22,1 por ciento, lo que supone más del doble del crecimiento total estimado para empresas de software. SalesForce pretende superar la marca de mil millones de dólares de beneficios antes de que finalice el año. Puede leer más sobre este modelo de negocios en esta nota de infobaeprofesional.com.
Sin embargo, estos desafíos no deberían representar un peligro inmediato para Microsoft en un futuro cercano. La empresa registró un volumen de negocios anual de 52.000 millones de dólares el pasado año y actualmente emplea a unas 80.000 personas en total.
A pesar de todos los errores estratégicos que ha cometido Microsoft, más del 90% de todos los PC del mundo funcionan en día con Windows e, incluso en el mercado de los navegadores de Internet, Microsoft mantiene una cuota de mercado del 75% por el Internet Explorer. Aunque Microsoft cerrara inmediatamente sus departamentos de desarrollo y no invirtiese ni un centavo más en marketing, pasarían años hasta que el consorcio perdiera su posición en el mercado, estima Foley.
Por otro lado, precisamente las gallinas de los huevos de oro Windows y Office podrían convertirse en una tumba para Microsoft e impedirle progresar en el negocio en constante cambio de Internet. Y es que Microsoft se ha convertido en un tanque pesado con su ejército de empleados y programadores para sus ágiles adversarios,comenta la especialista en Microsoft.
Despúes de aproximadamente año y medio de presencia en el mercado, el enorme éxito que se le auguraba al actual Windows Vista no ha llegado todavía. Por el contrario, han llovido duras palabras por parte de los analistas de Gartner en mayo. Windows se hace cada vez más grande y complejo y “la complejidad es enemiga de la rapidez”, opina el analista de Gartner Neil McDonald.
Mientras los desarrolladores de software arrastraron consigo viejas cargas de 20 años de antiguedad, Windows debería cumplir actualmente tareas para las que no fue concebido, como en la Red, en móviles y otros aparatos. Aparte, los ciclos de desarrollo de más de cinco años, como en el caso de Vista, no son admisibles para los analistas, quienes opinan que, para seguir teniendo éxito con Windows, debería renovarse “radicalmente” el sistema operativo.

Bill Gates (abajo a la izquierda, junto al plantel original de Microsoft, el grupo de Albuquerque, el 7 de diciembre de 1978).
Escenarios posibles
La publicación en línea InforWorld se atrevió en esta nota a predecir el camino que seguirá la firma luego de la partida de Gates. Para ello, establece cinco posibles escenarios:
Catastrófico: en el año 2015, Microsoft estaría a punto de desaparecer. La principal razón es que los usuarios han dejado de adquirir Windows y Office, reemplazados por las aplicaciones web. Ello da lugar a que la compañía pierda el 80% de sus beneficios. Tampoco ayuda mucho el dinero perdido en proyectos que necesitaron de múltiples versiones (e inversiones) para salir adelante, como Xbox, Zune o Microsoft Dynamics, ni el 40% de mercado que ha ganado Viper, el sistema operativo de Apple.
Lento declinar: una década después de la retirada de Gates, la empresa no ha logrado encontrar un sistema operativo que cumpla con todas las necesidades de los usuarios, como lograron los históricos XP y Office 2000. Los usuarios continúan utilizando el software de la compañía, aunque se trate de versiones antiguas y de manera fragmentada, dificultando la integración, el soporte y el desarrollo de aplicaciones.
Virtualización: en el año 2011, Microsoft cambia radicalmente de estrategia cuando se da cuenta de que debe poner a disposición de cualquiera su sistema operativo y aplicaciones centrales. El cambio a un sistema de distribución de software bajo demanda se lleva por delante el 75% de las reservas de cash de la empresa, que tardará en recuperar por las cuotas de sucripción de sus usarios. Windows y Office se convierten en aplicaciones de streaming, y los usuarios no tienen que preocuparse de las actualizaciones y parches de seguridad.
La Era Ozzie: en este escenario se enmarca la retirada de Steve Ballmer como CEO de la compañía y la llegada de Ray Ozzie, el actual Arquitecto Jefe de Software de la firma. En 2015, ante la pujanza de Linux en los ultraportátiles y el desarrollo de OpenOffice y App Engine de Google, Ozzie aboga finalmente por la apertura total de Windows. Esta decisión la hace recuperar el favor del público y convertirse en el líder del mercado.
Gates tenía razón. Diez años después de dejar su cargo, Bill Gates acertó en buena parte de sus predicciones y Microsoft es la compañía líder del mercado.
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