Joi Ito, que llevaba una temporada larga sin actualizar su página, se ha sacado de la manga una entrada verdaderamente interesante en la que habla del auge de la Internet móvil, pero previene acerca de su naturaleza, para nada igual a la de la Internet que conocemos: mientras Internet es un espacio libre, abierto por naturaleza, basado en tecnologías disponibles para todos, en el que cualquiera puede emprender una startup o materializar una idea sin necesidad de permiso a nadie, y extremadamente difícil de regular incluso en aquellos temas en los que muchos piensan que sería imperiosamente necesario regularlo, la Internet móvil es un espacio dependiente de un pequeño número de operadores móviles que usan tecnologías en muchos casos cerradas y propietarias, y operan en regímenes de “jardines cerrados”, de monopolios u oligopolios fuertemente regulados sobre los que pueden imponer en cualquier momento cualquier tipo de restricción o control.Un artículo que merece una lectura y una reflexión reposadas. No se trata de demonizar a las operadoras, forzadas a actuar y a perseguir la rentabilidad en el entorno en que operan, sino de repensar un poco sobre qué entorno estamos construyendo qué cosas.