facial-scan.jpgNinguna de las tecnologías es especialmente nueva o sorprendente, pero el conjunto si resulta como mínimo inquietante: veo en Boing Boing, que cita al Daily Mail,  que los supermercados británicos de la cadena Budgens graban las caras de las personas que se dirijan a la zona de venta de alcohol y de tabaco, las almacenan en una base de datos según sus parámetros biométricos, y las comparan con una base de datos de menores que anteriormente han intentado adquirir alcohol o tabaco y no han facilitado la identificación correspondiente que les permitía hacerlo. Los supermercados están solicitando ahora la creación de una base de datos a nivel nacional que permita compartir registros con otras cadenas de supermercados del país.Según la noticia, de acuerdo con las leyes británicas es posible que obliguen al supermercado a poner carteles visibles avisando a los clientes del uso de cámaras y del destino de las imágenes obtenidas, pero que la práctica sea considerada lícita. Siguiendo la práctica británica, ahora lo suyo además será que los datos se extravíen o que alguien consiga hackear la base de datos, y que al cabo de los años te denieguen un trabajo porque un día cuando eras menor intentaste comprar unas botellas de cerveza…